HOMBRE LOBO… o Licántropo

 

 
Cuando la luna llena se alza en el cielo y los primeros rayos alumbran su cuerpo, un hombre es presa del pánico; la maldición ha comenzado. Las mandibulas se dilatan, los dientes se convierten en enormes colmillos y matas de duro pelo recubren su piel. La terrible criatura resultante se araña ferozmente la ropa con sus afiladas garras. Al amanecer, el hombre lobo ha recobrado su aspecto humano y descansa exhauto en el cementerio. Pero no recuerda los crímenes cometidos la noche anterior.
Durante el día,  es un ser humano normal  y corriente, pero, al caer la noche de luna llena, se convierte en una terrible bestia hambrienta de carne humana. Su voracidad es tal, que llega incluso a alimentarse de cadáveres. La creencia en los hombres lobos se fundamenta probablemente en el miedo a los lobos, cuyos fantasmales aullidos pueden ser oidos de noche en los bosques. Esta idea estaba fuertemente arraigada en la Europa medieval, donde cientos de inocentes fueron torturados con métodos horribles. Algunos de ellos creían realmente ser verdaderos hombres lobo  y confesaron sus crímenes.
Realmente no hay que confundir los términos: licántropo, es aquel hombre que, debido a algún trastorno psicológico, cree haber asumido el aspecto, voz y comportamiento de un lobo, a pesar de que realmente no haya sufrido ninguna transformación física; lo cual lo lleva a actuar de acuerdo a ello, entiéndase matando y cometiendo actos de canibalismo. Por su parte, el hombre lobo es tradicionalmente un hombre que, por efectos de magia o por propensión natural, posee la habilidad de transformar su aspecto en el de un lobo. Todas las características típicas de aquel animal, como son la ferocidad, la fuerza, la astucia y la rapidez, son en ellos claramente manifiestas, para desgracia de todos aquellos que se cruzan en su camino. Según las creencias populares, este hombre lobo puede permanecer con su aspecto animal únicamente por espacio de unas cuantas horas, generalmente cuando sale la luna llena.
En  la mitología, un hombre lobo es una persona que se transforma en lobo, ya sea a propósito o involuntariamente, a causa de una maldición o de otro agente exterior. El cronista medieval Gervase de Tilbury asoció la transformación con la aparición de la luna llena, pero este concepto fue raramente asociado con el hombre lobo hasta que la idea fue tomada por los escritores de ficción moderna. La mayoría de las referencias modernas están de acuerdo en que un hombre lobo puede ser asesinado si se le dispara una bala de plata, aunque esto es producto de la narrativa moderna y no aparece en las leyendas tradicionales. Como dato adicional, en versiones modernas, se agregó la idea que ha existido una fuerte rivalidad entre vampiros y hombres lobo, debido a que pertenecen a una misma raza de criaturas.
Según la leyenda, el primer hombre lobo reconocido fue Licaón, rey de Arcadia, Grecia. En la mitología griega, Licaón era un rey sabio y culto y una persona muy religiosa que había sacado a su pueblo de las condiciones salvajes en que vivían originariamente. No obstante, parece que él mismo continuó siendo un salvaje, pues a pesar de todo siguió sacrificando seres humanos en honor a Zeus, e incluso se dijo que asesinaba a todo forastero que llegara a su reino pidiendo hospitalidad.
Al enterarse, el dios Zeus quiso comprobar los rumores y se disfrazó de vagabundo para hacer una visita a Licaón. Este inmediatamente pensó en matar a su visitante, pero se enteró a tiempo de que se trataba de Zeus y lo invitó a participar en un suntuoso banquete. Todo habría salido bien de no ser porque Licaón no pudo resistir la tentación de jugar una horrible broma al rey del Olimpo; ordenó que le sirvieran la carne de un niño (presuntamente un hijo suyo).
Zeus se dio cuenta, por supuesto, y, encolerizado, condeno a Licaón a convertirse en lobo, y a que todos sus descendientes serían también hombres lobo. Hoy se conoce como licaón al perro salvaje africano, un pariente de los lobos.
A partir de ese momento los hombres lobo parecen haberse multiplicado, al llegar la Edad Media, los cuentos de hombres que se transformaban en lobo eran comunes y la gente tenía tanta fe en ellos que ni siquiera se atrevía a salir de noche al bosque. Hay que recordar que en aquellos tiempos los lobos auténticos eran comunes y no era raro que atacaran a las personas. Más tarde los lobos fueron cazados y exterminados en gran parte de su área de distribución, pero el temor a los hombres bestia siguió igual de fuerte que antes.
¿ SABIAS QUE…?
En la Europa medieval muchas personas fueron juzgadas por ser hombres lobo. Uno de los últimos procesos se llevó a cabo en 1720 en Salzburgo, Austria.
Muchos creían que estas criaturas ocultaban el pelaje bajo su apariencia humana, así que a los sospechosos se les arrancaba la piel en busca de una evidencia de sus fechorias.
El folclore popular está lleno de historias acerca de personas que se transforman en tigres, panteras, hienas y osos. Incluso se ha llegado a hablar acerca de temibles hombres cerdo que atacaban y mordían a todo aquel que se les acercaba.
En España, concretamente en Galicia, tambien existió un hombre lobo apellidado Romasanta.
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